Ante la llegada del invierno que se traduce en olas de resfriados, se estima que estos pudieran venir acompañados por otra ola de covid-19, es por eso que la OMS ha instado a los países a tomar las medidas pertinentes en Europa.

BBC.
Es importante prestar atención al covid-19 y otros virus respiratorios que pueden desencadenar síntomas cardiovasculares, tomando en consideración que estos virus pueden afectar la esperanza de vida provocando muertes prematuras desde meses a años después.
La gripe de 1918 dejó una secuela preocupante y con efectos retardados: una ola de infartos que sacudió al mundo entre 1940 y 1959.
La ola era aparentemente inexplicable, pero actualmente se sabe que estuvo asociada a la pandemia de gripe que dejó efectos retardados en supervivientes.
Las enfermedades cardiovasculares afectaron especialmente a los hombres, al igual 1ue la pandemia de gripe y ahora la de covid-19, la explicación que se ha dado a esto es que la respuesta inmunitaria inusual en hombres entre 20 y 40 años en 1918 pudo condicionar a los supervivientes a sufrir una mayor mortalidad a edad adulta, además la exposición prenatal al virus aumentó la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares a partir de los 60 años.
Algunos estudios han demostrado que la infección por el virus de la gripe aumenta el desarrollo de placas ateroscleróticas y la posibilidad de sufrir infartos.
Durante los primeros meses de la pandemia se comenzaron a recoger datos que indicaban un aumento de daño cardiovascular en la población tras infectarse con covid-19, siendo las complicaciones más frecuentes los fallos cardíacos, daño en el miocardio, arritmias y síndrome coronario agudo.
Estos síntomas pueden darse por dos posibilidades: una respuesta inmunitaria desequilibrada frente a la infección vírica causa un proceso inflamatorio que provoca daños vasculares, o la inflamación, cuyo máximo exponente es la tormenta de citoquinas que provocaría vasculitis, o inflamación vascular.
Cabe destacar que el covid-19 se introduce en las células utilizando la proteína ACE2, muy presente en las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos y que es esencial para el funcionamiento del sistema cardiovascular, pues regula la presión sanguínea, los electrolitos, la reparación de los vasos y la inflamación.
Redacción Maduradas con información de BBC.
Lea también: