El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el exmandatario Donald Trump aterrizaron este jueves 29 de febrero en Texas para abordar la crisis migratoria que afecta la frontera entre ese país y México. Sus discursos, pronunciados en sitios diferentes, reflejaron visiones opuestas y se convirtieron en un preludio de lo que podría ser una revancha electoral.
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EFE
Desde la frontera en Eagle Pass, Texas, Trump arremetió contra el gobierno por lo que él llama “crimen migratorio”. Calificó los cruces de extranjeros ilegales como una “invasión de Biden”. Además, destacó el trágico asesinato de la estudiante de enfermería Laken Riley, atribuyéndolo a un inmigrante ilegal.
En Brownsville, Texas, Biden ofreció un discurso más presidencial, enfocándose en la asistencia federal a Texas tras los devastadores incendios forestales. Sin embargo, su mensaje también tenía un trasfondo electoral. Aunque no mencionó a Laken Riley, su presencia en la frontera subraya la urgencia de abordar la inmigración ilegal.
La crisis migratoria se ha convertido en un tema central. Ambos líderes buscan respaldo popular mientras la comunidad observa con atención. La frontera, con sus desafíos y tragedias, se ha convertido en un campo de batalla político en la carrera hacia las elecciones de noviembre.
Redacción Maduradas
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