El Nuevo Herald indica que la administración de Joe Biden se encuentra en una encrucijada: reanudar los vuelos de deportación a Venezuela. La pausa de un mes en este programa, que originalmente comenzó en octubre, ha generado controversia y desafíos significativos.
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Desde su inicio, los vuelos de deportación a Venezuela han experimentado altibajos. Originalmente programados para ser llevados a cabo cada semana, la suspensión de un mes ha dejado a muchos migrantes en un limbo legal y emocional.
La decisión del régimen de Nicolás Maduro de detener los vuelos se produjo tras la expiración de ciertas licencias otorgadas por Estados Unidos. Estas licencias habían levantado parcialmente las sanciones impuestas a Caracas. Sin embargo, Washington concluyó que el oficialismo no estaba cumpliendo con los compromisos adquiridos con la oposición en Barbados.
El Departamento de Estado se ha mantenido en silencio, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha afirmado que los migrantes venezolanos sin base legal están siendo expulsados o devueltos a sus países de origen.
Redacción Maduradas con información de el Nuevo Herald.
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