Descarga las aplicaciones para Android o iOS (iPhone/iPad). Únete al canal de Telegram.

¡SE LO CONTAMOS! Noriega, el dictador que provocó la invasión de EE.UU. a Panamá con machetes, narcotráfico y violación de DD.HH. (+Videos)

El 20 de diciembre de 1989, 27.000 tropas estadounidenses llegaron a la ciudad de Panamá para concretar la mayor invasión militar de ese país desde la guerra de Vietnam.

Fotos: Prensa panameña
Composición: Maduradas

La misión de este operativo era muy clara: capturar al dictador militar Manuel Noriega, quien encabezó durante años un régimen cruento y violatorio de los derechos humanos, además de negocios ilícitos de narcotráfico, blanqueo de capitales y contrabando de armas.

Antiimperialista con machete en mano

Noriega retó en varias ocasiones a la administración estadounidense. Sus discursos incendiarios contra el país del norte en los que vociferaba que “no le temía a la muerte” quedaron para la historia, tal y como muestra este documental de National Geography. 

Era común ver a Noriega en la televisión agitando un machete y amenazando y retando a Estados Unidos, una escena que muchos han comparado con algunos discursos de Nicolás Maduro, en los que ha usado la misma retórica y el mismo objeto, incluso.

Durante seis años, Noriega dirigió un régimen de terror caracterizado por la violencia, la represión y los excesos.

El llamado “Hombre Fuerte” de Panamá fue corrompido por el poder y la avaricia. Su dictadura no distó mucho de las otras que han atemorizado en el mundo y se basó en los mismos elementos para propagar el terror y sostenerse en el poder: Uso del miedo, propaganda, control de élites, creación de un “enemigo”, culto a la personalidad y uso de la violencia. 

¿Cuál fue la historia del dictador que descolocó tanto a los estadounidenses como para provocar una intervención militar de tal magnitud? Acá se la contamos.

Un ascenso salpicado de ilícitos

Noriega nació en el seno de una familia pobre el 11 de febrero de 1934 y quedó huérfano a los cinco años. Era objeto de burlas por su bajo tamaño y por sus cicatrices de acné, razón por la que lo llamaron “cara de piña”.

Aún así, fue un aventajado estudiante que logró ingresar a una de las mejores escuelas secundarias de Panamá. Posteriormente, en la década de los 50, se unió a movimientos antiestadounidenses que reclamaban la posesión del Canal de Panamá.

Noriega intentó estudiar medicina, pero no ingresó en la facultad por el número limitado de vacantes. El militar siempre le atribuyó esta situación al hecho de no ser “blanco, ni de clase alta”.

Fue entonces cuando optó por la vía que usan la mayor parte de los sujetos con aspiraciones tiránicas: Incorporarse a la carrera militar. Recibió una beca para estudiar en una prestigiosa escuela castrense y en 1962 se unió a la Guardia Nacional, la principal Fuerza Militar de Panamá. Fue comisionado a trabajar en la costera ciudad de Colón como subteniente y allí conoció a Omar Torrijos, quien lo catapultó al poder asignándolo a la rama de inteligencia.

Desde allí comenzaron sus andanzas como “torturador”. Noriega era el hombre de confianza de Torrijos, a quien le tocaba el trabajo sucio de espiar a los oponentes, reprimirlos y hasta eliminarlos. Torrijos lo llamaba su “gángster”, porque no le temblaba el pulso para matar a nadie. 

Con la llegada al poder de Arnulfo Arias, a Torrijos se le ordenó abandonar el país, razón por la que encabezó un golpe militar en 1968. Noriega fue el encargado de cerrar las cadenas de radio y televisión para que se concretara esta asonada y Torrijos se convirtió en dictador militar del centroamericano país. Enseguida, Noriega ascendió como jefe de inteligencia de Torrijos.

Foto: Prensa.com

Noriega obtuvo así luz verde para hacer lo que quisiera: Era despiadado y, literalmente, aplastaba a los rivales de Torrijos. Desde este momento comenzó a ser vinculado con varias desapariciones forzosas, como la del sacerdote Héctor Gallego, un crítico del régimen militar que fue capturado por funcionarios castrenses y a quien mataron y arrojaron desde un helicóptero al oceáno.

El “agente doble” que vendía información a diferentes gobiernos

Los informes indican que Noriega se convirtió a escondidas en un espía de la CIA y que suministró información sobre los comunistas del país y del hemisferio a ese país durante la década de los 70.

Lo curioso del caso es que nunca fue completamente leal: Fue un agente doble que intercambiaba en paralelo información con Cuba y con, al menos, otros diez países, recibiendo a cambio altísimas remuneraciones por sus trabajos a escondidas.

Noriega, el narcotraficante y millonario

Desde la década de los 80 y en paralelo con su ascenso progresivo al poder, Noriega empezó sus negocios con el líder del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria. 

Foto: Semana.com

Las toneladas de cocaína que se producían en las selvas de Perú y Colombia eran traficadas libremente por Panamá. Noriega ganaba miles de dólares por vuelo.  Además, se documentó que blanqueó dinero de varios contrabandistas de Estados Unidos y el mundo.

Su fortuna llegó a ascender los 600 millones de dólares. Ostentaba carros lujosos y propiedades en todo el mundo. También fueron comentadas sus escandalosas fiestas con mujeres hermosas. 

La inesperada muerte de Torrijos y la llegada de Noriega al poder

En 1977, Torrijos firmó un acuerdo con Jimmy Carter, presidente de Estados Unidos, para que Panamá asumiera el control y las ganancias del Canal, a cambio de que el país se encaminara a un proceso democrático y celebrara unas elecciones libres.

Pero en mayo de 1981, un hecho “fortuito” truncó los avances: el avión de Torrijos desapareció en Panamá Oeste. Siempre hubo rumores de que Noriega pudo haber tenido relación con el accidente, cuyas causas fueron inciertas.

Foto: Prensa.com

Como jefe del G-2 y mano derecha del fallecido dictador, ocupó el primer puesto militar del país: Comandante de la Guardia Nacional. Posterior a ello, y como ya se organizaban unas elecciones tras el compromiso con Estados Unidos, Noriega postuló a un candidato “marioneta” e intervino para desaparecer 60 mil votos del candidato opositor que lo superaba. Así, logró que Nicolás Barletta, su “gallo”, se convirtiera en presidente en apariencia, pero era Noriega quien gobernaba realmente en el país.

Noriega vs Estados Unidos: Una pelea que duró poco (+el “casus belis)

En 1985, Hugo Spadafora, guerrillero y líder político, fue decapitado y arrojado a un río de Costa Rica en una bolsa de correo estadounidense. Había sido detenido horas antes por soldados panameños. Todas las sospechas apuntaron a Noriega, ya que este dirigente lo había delatado públicamente antes como narcotraficante. 

La situación desató una ola de protestas y revueltas que Noriega contuvo con toda su furia represiva. Fue entonces cuando Estados Unidos comenzó a presionar y a pedir su renuncia o destitución.

El 16 de marzo de 1988 el coronel Leonidas Macías, junto a un grupo de oficiales, se aventuraron a lo impensable: desafiar el poder de Manuel Antonio Noriega. Intentaron un golpe de Estado que no tuvo éxito. 

Se comenta que hubo ciertas negociaciones para que Noriega cediera el poder sin el uso de la fuerza, pero este se atrincheró en su arrogancia y descartó cualquier trato. Por el contrario, hizo crecer un sentimiento antiestadounidense entre sus seguidores.

En 1989, Panamá volvió a ser convocado a las urnas y la sombra del fraude se puso nuevamente de manifiesto. El candidato opositor volvió a ganar, pero Noriega declaró triunfador a su candidato. Las protestas volvieron a inundar las calles de Panamá y también el terror. Ortega envió a su propia versión de los “colectivos” paramilitares, un grupo llamado “batallones de la dignidad” para reprimir brutalmente a los manifestantes.

En 1989, el presidente estadounidense, George W. Bush, exigió varias veces públicamente su renuncia, pero Noriega se enfrascaba en mofarse de los “gringos” y desafiar constantemente a Estados Unidos con su”machete”, que- según él- representaba la “dignidad” de los panameños. 

Su comportamiento grosero y retador llevó a una ruptura total de las relaciones con Estados Unidos. Pero el 16 de diciembre de 1989 se produjo el hecho que derramó el vaso: Una oficial panameña disparó contra una caravana de funcionarios estadounidenses y asesinó a un marine.

La respuesta de Bush fue contundente: En una alocución desde la Casa Blanca dijo que su deber era proteger la vida de civiles y militares de Estados Unidos en Panamá y que no permitirían que un dictador los amenazara.  Cuatro días después se produjo la intervención militar.

La invasión

EE.UU. justificó la invasión por las siguientes causas: protección de la vida de los estadounidenses, defensa de la democracia y de los derechos humanos, detención de Noriega y hacer respetar el cumplimiento del Tratado Torrijos-Carter.

La operación militar se inició en la madrugada del 20 de diciembre con el bombardeo de varios objetivos militares e instalaciones políticas  y duró pocos días ante la abrumadora superioridad del ejército ocupante y la poca resistencia encontrada.

Noriega logró escapar por días y tuvo que refugiarse en la Nunciatura Apostólica, pero el 3 de enero de 1990 se entregó a las fuerzas de ocupación y fue detenido. La gente protestó frente a la sede para exigir su entrega. Algunos amenazaban con lincharlo.

Aún en esas circunstancias, Noriega exigía a Estados Unidos que le permitieran salir públicamente con su uniforme militar, pero sus custodios lo fotografiaron con una camisa arrugada, una imagen que se volvió histórica, porque demostraba cómo el llamado “hombre fuerte de Panamá”, el “man” había caído en desgracia y en manos de sus peores enemigos: Los estadounidenses.

Foto: Prensa.com

Las cifras de bajas por esta intervención son imprecisas: El Comando Sur mantuvo que murieron 314 militares panameños, 202 civiles de la misma nacionalidad y 23 soldados estadounidenses. Pero las cifras de medios y ONG afirman que los decesos pasaron de mil. 

Foto: Radio Panamá

Después de la detención de Noriega, Guillermo Andara juró como presidente encargado de Panamá.

 ¿Justicia?

Por sus múltiples crímenes, Noriega recibió varias sentencias. El 9 de abril de 1992 40 años de prisión en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. En 2010, fue extraditado a Francia, donde recibió sentencia por 7 años por lavado de dinero.

En el año 2011, finalmente fue extraditado a Panamá, en donde le esperaba una pena máxima de 20 años por múltiples cargos de homicidio.

La muerte le llegó a Noriega en la avanzada vejez. Después de varios días de agonía, falleció el 29 de mayo de 2017 a la edad de 83 años.

Noriega estuvo en cuidados intensivos durante 82 días, tras ser sometido a una cirugía por un tumor cerebral y sufrir posteriormente una hemorragia.

¿Cómo cambió Panamá tras su arresto?

Desde que Noriega fue detenido y procesado en Estados Unidos, Panamá comenzó a reconstruirse tanto económica, como política y socialmente.

En 1999 comenzó a administrar por completo su Canal y lo hizo de manera eficiente, generando la mayor parte de los ingresos que sostienen su economía.

Desde entonces, el país ha celebrado varias elecciones libre y ha tenido gobiernos democráticos estables.

Redacción Maduradas

Más noticias de interés:

¡AL ESTILO FILIPINAS! El “plan” para sacar a Maduro del poder que estaría aplicando EE.UU. según jefe del Comando Sur

¡No olvide comentar esta noticia!

Top