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¡SEPA! La historia de una venezolana que solicitó asilo en la frontera de México con EEUU: “Me pusieron unas esposas en los pies”

Raiza (nombre ficticio) decidió viajar hasta la frontera de México con Estados Unidos, acompañada por su esposo y sus dos hijas, todos venezolanos, para solicitar asilo político y así empezar una nueva vida.

AFP

Siguieron las indicaciones de una amiga que conocía sobre el proceso para pedir asilo en la frontera México-Estados Unidos. La mujer y su familia viajaron desde Venezuela a Cancún, México. Desde allí a Ciudad de México, continuaron a Hermosillo y, finalmente, llegaron a Nogales, donde pedirían la protección del Gobierno estadounidense.

Según contó la mujer a El Pitazo, en al menos dos ocasiones sufrieron de discriminación por ser venezolanos. Primero, en el aeropuerto internacional de Ciudad de México les pidieron los pasaportes y un agente Federal les preguntó que a dónde irían. Tras un breve interrogatorio, les quitó 200 dólares y pudieron continuar.

Luego en Hermosillo los detuvieron también para pedir el permiso de viaje de los tres niños, y cuando vieron que eran venezolanos les dijeron: “Todos se quieren quedar”.

“Llegando a Nogales creímos que nos podíamos entregar de una vez y pasar. No se pudo. Nos anotamos en una lista, nos dijeron que teníamos que esperar tres meses, y eso sí era realmente preocupante. Nos quedamos una semana en un hotel y salía costoso. Salimos a buscar trabajo y un apartamento para quedarnos y poder hacer comida que no fuese picante. Conseguí trabajo de cajera en un Oxxo (cadena de abastos 24 horas) y duramos mes y medio esperando”, contó la venezolana.

“Las personas que conocimos nos tendieron la mano y trabajando pasó el tiempo más rápido. Un día nos dijeron que teníamos que estar en la línea de la caseta de Estados Unidos para esperar el pase. Pasamos una noche de espera y nos llamaron la noche siguiente. Pasamos por Migración, nos tomaron los datos, nos quitaron las maletas, las revisaron, y guardamos los teléfonos. Me metieron en un cuarto para revisarnos a mi hija de 17 años y a mí; a la menor no. Nos revisaron todo. Me pusieron unas esposas en los pies y me llevaron caminando a un segundo piso donde están los migrantes que están procesando”, explicó la mujer en su relato.

“Empezaron a entrevistarnos con preguntas básicas, y esa noche nos entregaron unas colchonetas con unas sábanas como de aluminio. Nos tomaron fotos, huellas, y a los niños les hicieron un chequeo médico”, contó Raiza a El Pitazo.

Luego de estar al menos medio día en ese primer centro de detención, los llevaron a Tucson, Arizona, y después a Phoenix, capital del mismo estado, donde estuvieron en un centro de detención regular con paredes de concreto y baño de aluminio dentro de la celda.

Allí pernoctaron día y medio más. Raiza detalló que a su esposo lo soltaron con un grillete electrónico que incluye GPS, y al salir de la cárcel los llevaron a una iglesia donde les regalaron ropa y contactaron a sus familiares en Florida para que compraran el pasaje al destino que habían dicho en la solicitud.

Tuvieron una primera audiencia y ahora deben esperar un año para ir a un juicio y que se determine su permanencia en Estados Unidos.

LOS RIESGOS DE SOLICITAR ASILO EN LA FRONTERA DE MÉXICO CON EEUU

Son muchos los riesgos que asumen los inmigrantes al intentar ingresar a los Estados Unidos por la frontera con México, quienes lo hacen deben tener presente factores como: El tiempo de espera, el costo en miles de dólares y que sin una visa que les garantice el ingreso a territorio norteamericano pueden ser deportados por las autoridades mexicanas, quienes ahora tienen el compromiso de frenar la migración irregular.

El proceso no es fácil, y es que tras alistarse en una lista de espera de al menos 400 personas por delante, los solicitantes deben pasar a centros de detención de migrantes hasta que un juez de inmigración escuche sus casos. Cualquier camino implica entre uno y cuatro meses de espera sin garantías.

De acuerdo a la organización de Derechos Humanos Venezuela Awareness Foundation (VAF) tan solo durante el primer trimestre de 2019 hubo 6.643 peticiones de asilo de venezolanos en la frontera con México.

Patricia Andrade, directora de la VAF, precisó que la situación comenzó a empeorar a mediados de 2018. Estados Unidos endureció su política migratoria y comenzó un proceso de revocación de visas y negación a quienes la solicitaban por primera vez; y fue también cuando se dio el cierre técnico de la Embajada de Estados Unidos en Caracas y trasladaron los trámites a Bogotá.

“Unes la situación de Venezuela, la política migratoria de Estados Unidos y que algunos países, como Colombia, Perú, Chile o Argentina, están saturados de venezolanos, entonces quienes desean salir se desesperan y optan por irse a la frontera. Fue en el momento de esa coyuntura cuando los venezolanos empezaron a entrar por la frontera sur de Estados Unidos). En los últimos meses la situación ha sido terrible, pero Migración se reserva cuántos son los que piden asilo en la línea fronteriza”, agregó.

Redacción Maduradas con información de El Pitazo.

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