Un brasileño residente en Miami e identificado como Erick de Moura se salvó de morir en el derrumbe del edificio Champlain Towers South, lugar en el que residía, porque su novia le pidió que pasara la noche con ella.

CNN
De Moura comentó a CNN que su novia lo convenció esa noche de no regresar a dormir a su casa.
«Estaba justo en la puerta de su casa, a punto de salir. Y por alguna razón, ella me pidió que me quedara», contó al canal de televisión. Esa noche del 23 de junio, él estaba viendo por televisión un partido de la Copa América entre su país natal, Brasil, y Colombia, con unos amigos.
Cuando culminó el juego, se levantó para irse a su casa. Uno de los hijos de su novia había salido esa noche de la casa -algo inusual para ser un miércoles- por lo que Figueredo consideró que era una buena oportunidad para pasar un rato a solas.
«Quería ducharme y dormir cómodamente. Pero ella insistía en que me quedara», repetía De Moura. «Y cuando me desperté a las 5:30 (de la mañana) para revisar mi teléfono y poner la alarma para levantarme para mi asistir a mi compromiso, tenía algunas notificaciones» que le decían que algo había pasado, agregó.
Posteriormente, confirmó que su apartamento estaba entre los escombros.
«Estás medio despierto, medio dormido, y alguien te dice que tu casa se ha derrumbado. Un edificio en Miami. Simplemente no lo crees», dijo.
Tras el derrumbe, el brasileño duerme en un hotel con otros residentes desplazados. Y aunque está agradecido por seguir vivo, lamenta profundamente la suerte que no corrió la mayoría.
«A algunos de ellos (los desaparecidos) los veíamos todos los días», dijo. «Y aunque no somos familia, veíamos a esas personas casi todos los días. Nos juntábamos en la piscina y en la playa. Así que definitivamente hay mucho dolor en este momento. Estoy muy agradecido por estar vivo, pero muy triste por la tragedia», acotó.
Redacción Maduradas con información de CNN
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