La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda insistentemente no tocarse la cara para evitar la infección y la propagación del nuevo coronavirus (Covid-19). Sin embargo, la tarea es muy difícil para la mayoría, elevando el riesgo de que la pandemia siga profudizándose.

Archivo – Reuters
Para ello es importane el entrenamiento para la reversión de hábitos, una técnica bien establecida de modificación de conducta que ayuda a eliminar una amplia variedad de comportamientos aparentemente automáticos, reseñó el portal web de Infobae.
La misma se central en el autocontrol, el cual es más efectivo cuando se lleva un registro físico.
Para ello, se puede elaborar un registro donde describa brevemente cada situación en que se lleve las manos a la cara. Por ejemplo, se podría anotar lo siguiente:
1.- Me he rascado la nariz con el dedo, sentía picazón, estaba en mi escritorio.
2.- Jugueteaba con las gafas, sentía cosquillas en las manos, frustrado.
3.- Tenía la barbilla apoyada en la palma de la mano, dolor de cuello, mientras leía.
4.- Me mordía las uñas, clavaba las uñas en los pantalones, veía la televisión.
Sin embargo, la autovigilancia es todavía más eficaz si los resultados se comparten públicamente, así que considere la posibilidad de mostrar los resultados a sus amigos o en redes sociales.
Redacción Maduradas con información de Infobae
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