Las sanciones económicas aplicadas por el gobierno de Estados Unidos son la justificación más frecuente a la que recurre el régimen madurista para explicar el motivo de la crisis económica que atraviesa Venezuela. Las críticas hacia la administración norteamericana se han recrudecido luego de que comenzaron a involucrarse con la emergencia del país latinoamericano.

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Sin embargo, recientemente, fuentes anónimas afirmaron que Nicolás Maduro, de hecho, ha mantenido reuniones con importantes bonistas de Wall Street a quienes Venezuela no ha cancelado los bonos, con la intención de crear un plan que permita pagar las deudas con barriles de petróleo y campos petroleros por explotar.
Además, el régimen estaría intentando convencer a Estados Unidos que reverse las sanciones económica.
Algunos de los involucrados en los encuentros dijeron a Bloomberg que el plan contempla pagar al menos 60.000 millones de dólares a los tenedores de bonos venezolanos a través de la entrega de varios campos petroleros.
Parte del dinero, además, podría ser destinado a paliar la crisis humanitaria venezolana.
Entre los beneficiarios de esta idea destacan Goldman Sachs, Pimco y T Rowe Price. Sin embargo, Elliott Abrams advirtió que, de concretarse, esta medida ocasionaría sanciones para los financistas.
Redacción Maduradas con información de Bloomberg
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