En un reportaje que causó polémica en redes, la revista Time admitió que hubo una conspiración planeada durante más de un año para derrotar a Donald Trump en los comicios de noviembre en Estados Unidos e impedir su segundo mandato.

Revista Time
En el artículo, titulado «La historia secreta de la campaña en la sombra que salvó las elecciones de 2020», Time revela que cientos de importantes líderes empresariales, que incluso habían respaldado la candidatura de Trump, le pidieron que cediera luego de que él denunciara fraude. Y todo esto habría sido la punta del iceberg de la denominada «conspiración».
«‘Todo fue muy, muy extraño’, dijo Trump el 2 de diciembre. ‘A los pocos días de las elecciones, fuimos testigos de un esfuerzo orquestado para ungir al ganador, incluso cuando todavía se estaban contando muchos estados clave». En cierto modo, Trump tenía razón. Se estaba desarrollando una conspiración entre bastidores, que redujo las protestas y coordinó la resistencia de los directores ejecutivos. Ambas sorpresas fueron el resultado de una alianza informal entre activistas de izquierda y titanes empresariales. El pacto se formalizó en una declaración conjunta concisa y poco notoria de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la AFL-CIO publicada el día de las elecciones. Ambas partes llegarían a verlo como una especie de negociación implícita, inspirada por las masivas, a veces destructivas protestas por la justicia racial del verano, en la que las fuerzas laborales se unieron con las fuerzas del capital para mantener la paz y oponerse al asalto de Trump a la democracia», se lee en el controversial texto.
Time admite en sus líneas que «gran parte de esta actividad tuvo lugar en la izquierda», pero que fue separada de la campaña de Biden y cruzó líneas ideológicas, con contribuciones cruciales de actores conservadores y no partidistas.
«El escenario que los activistas en la sombra estaban desesperados por detener no era una victoria de Trump. Fue una elección tan calamitosa que no se pudo discernir ningún resultado», resaltan.
En el texto, llegan a admitir que desde 2019 se planificó asegurarse todas las etapas de la elección, y que los involucrados interfirieron en el cambio de sistemas de votación, adecuación de leyes, solicitudes al Congreso para asegurarse millones de dólares y también a los privados. La intención era que la mayoría de los estadounidenses pudiesen votar por correo electrónico, y no de forma presencial.
«Su trabajo tocó todos los aspectos de la elección. Consiguieron que los estados cambiaran los sistemas de votación y las leyes y ayudaron a asegurar cientos de millones en fondos públicos y privados. Se defendieron de las demandas por supresión de votantes, reclutaron ejércitos de trabajadores electorales y consiguieron que millones de personas votaran por correo por primera vez. Presionaron con éxito a las empresas de redes sociales para que adoptaran una línea más dura contra la desinformación y utilizaron estrategias basadas en datos para combatir las difamaciones virales. Ejecutaron campañas nacionales de concienciación pública que ayudaron a los estadounidenses a comprender cómo se desarrollaría el conteo de votos durante días o semanas, evitando que las teorías de conspiración de Trump y las falsas afirmaciones de victoria obtengan más tracción. Después del día de las elecciones, monitorearon cada punto de presión para asegurarse de que Trump no pudiera anular el resultado», se explica detalladamente en el artículo.
Otro punto crucial de la revelación de esta alianza para derrotar a Trump fue la presión que ejercieron los grupos para que las redes sociales y tecnológicas censuraran los mensajes.
Laura Quinn, una operativa progresista entrevista en el texto, admitió que presionaron a las plataformas para que hicieran cumplir sus reglas, tanto eliminando contenido o cuentas que difunden desinformación como vigilándolas de manera más agresiva. “Las plataformas tienen políticas contra ciertos tipos de comportamiento maligno, pero no las han hecho cumplir”, dice.
El medio justifica esta «conspiración» basados en el hecho de que Trump y sus aliados estaban llevando a cabo su propia campaña para «estropear las elecciones».
«El presidente pasó meses insistiendo en que las boletas electorales por correo eran un complot demócrata y que las elecciones serían ‘manipuladas’. Sus secuaces a nivel estatal intentaron bloquear su uso, mientras que sus abogados trajeron docenas de demandas falsas para hacer más difícil la votación, una intensificación del legado de tácticas represivas del Partido Republicano. Antes de las elecciones, Trump planeó bloquear un recuento legítimo de votos. Y pasó los meses posteriores al 3 de noviembre tratando de robarse las elecciones que había perdido, con demandas y teorías de conspiración, presión sobre los funcionarios estatales y locales y, finalmente, convocando a su ejército de partidarios al mitin del 6 de enero que terminó en violencia mortal en el Capitolio», escriben.
Time asegura haber conversado con más de una docena de personas involucradas en la campaña «creativa, decidida, sin precedentes», y los calificó como una «camarilla bien financiada de personas poderosas, que abarcan industrias e ideologías, que trabajan juntas detrás de escena para influir en las percepciones y cambiar las reglas y leyes y que dirigen la cobertura de los medios y controlan el flujo de información. No estaban manipulando las elecciones; lo estaban fortaleciendo. Y creen que el público debe comprender la fragilidad del sistema para garantizar que la democracia en Estados Unidos perdure», recalcaron.
Reacciones en redes sociales
El polémico reportaje causó una serie de comentarios en las redes sociales. Cuentas asiduas a Trump, que habían venido denunciando y alertando sobre la supuesta conspiración, consideraron que sus denuncias quedan ratificadas.
«Vergonzoso que TIME revele que un grupo de poderosos se organizó para manipular información, alterar las reglas, las leyes y presionar a las compañías para derrotar a Trump y la revista describa lo anterior como esfuerzo loable para ‘salvar la democracia’, comentó el periodista Orlando Avendaño.
Vergonzoso que TIME revele que un grupo de poderosos se organizó para manipular información, alterar las reglas, las leyes y presionar a las compañías para derrotar a Trump y la revista describa lo anterior como esfuerzo loable para "salvar la democracia".
Al menos publicaron.
— Orlando Avendaño (@OrlvndoA) February 5, 2021
Otro usuario dijo que la revista Time confirmaba con su texto todas las teorías que habían sido tildadas de «conspiranoicas», mientras que otro tuitero se indignó porque Trumpargumentaba fraude «y lo tachaban de loco», mientras que ahora, según su juicio, la revista afirma que sí hubo fraude y lo justifica.
👀🤯‼INCREÍBLE‼
La Revista Time acaba de confirmar todas las "teorías conspirativas" del fraude electoral:
O sea, que un grupo de empresarios y activistas de izquierda manipularon el sistema para derrotar a Trump.Aquí link👇🏻https://t.co/cHQL08pJ8Q
Y aquí partes en español👇🏻 pic.twitter.com/Ve9L0bDKKq
— Varmar Carlos 🇳🇮 (@carlosvarmar2) February 5, 2021
Trump argumentaba fraude y lo tachaban de loco.
Revista Time afirma fraude y lo justifica, ahora es más que probable que todos lo aplaudan en este momento.— Fabián Rojas (@frojas2010) February 5, 2021
Trump tenía razón: hubo una conspiración. Gente poderosa y adinerada dirigiendo la cobertura de los medios, moldeando percepciones y cambiando leyes y reglas.
Hoy la revista TIME lo revela: https://t.co/RyU694v0yN
— Vanessa Vallejo (@vanessavallej0) February 5, 2021
TIME revela la conspiración para derrotar a Trump en las elecciones
La revista publicó “la historia secreta” que juntó a personas poderosas, diferentes sectores e ideologías para manipular la información y las leyes y derrotar a Trump @ElAmerican_https://t.co/mzNEze0Aub
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) February 5, 2021
Redacción Maduradas con información de Time
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