El gobierno de Nicolás Maduro y el de su aliado chino, Xi Jinping, establecieron un puente aéreo para las donaciones del país asiático.

VOA
Según la cancillería venezolana al país llegaron cinco vuelos con 157 toneladas de insumos médicos como mascarillas, trajes de aislamiento, lentes de protección, tapabocas y pruebas rápidas para la detección del covid-19.
Esta «generosidad» fue agradecida por Delcy Rodríguez en nombre de los venezolanos y el gobierno madurista.
Como si esto fuera poco, al país también enviaron una misión de ocho médicos chinos a finales de marzo, para supuestamente asistir a los trabajadores sanitarios venezolanos.
Ante tales donaciones, algunos expertos consideraron la razones que hay detrás de las iniciativas de los chinos.
El exembajador de Venezuela en Naciones Unidas, Milos Alcalay, advirtió que las donaciones han sido usadas por Maduro como instrumento de propaganda oficial.
Cada llegada de estos elementos, en vez de ser utilizados como una verdadera ayuda humanitaria, han sido convertidos – con una pasiva aceptación de los chinos – en una ayuda a Maduro», alertó.
Por su parte, el analista Parsifal D’ Sola, director del Centro de Investigación Chino Latinoamericano de la Fundación Andrés Bello, consideró que China busca convertirse en una alternativa a la influencia de Estados Unidos en la región.
“El caso venezolano no es, en específico, para que se mantenga la dictadura, sino que está enmarcado dentro de una política más global», recalcó.
Además, D’ Sola señaló que existe un interés económico a largo plazo, pues el país asiático estaría buscando oportunidades para futuras inversiones de sus empresas en Latinoamérica.
Por otro lado, Alcalay consideró que la pandemia no dejó bien posicionada a China y es por esto que el país asiático busca alianzas.
El ejemplo más reciente fue el apoyo que dio a Maduro durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde se discutió la supuesta incursión militar extranjera denunciada por el gobierno madurista.
“China ha entrado en una línea de solidaridad ideológica y no escucha el clamor de los sectores del país que denuncian el colapso económico, político, social e institucional. Es un juego peligroso de China, porque había logrado mantener unas relaciones institucionales con todos los sectores. Cuando vemos la posición de China en el Consejo de Seguridad, está usando sólo argumentos del régimen y tratando de llevar adelante una especie de solidaridad automática», dijo.
Redacción Maduradas con información de VOA
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