El pasado domingo 27 de junio dieron a conocer los nombres de otros cuatro fallecidos durante el derrumbe de un edificio (Champlain Tower) repentinamente, en Surfside, en la ciudad de Miami (EEUU). Se trata de Luis Bermúdez, de 26 años, quien era discapacitado, y su madre Ana Ortiz, de 46; además de los venezolanos Leon Oliwkowicz, de 80, y Christina Beatriz Elvira, de 74.

De acuerdo a la información reseñada en el portal web de Univisión, Ortiz vivía con su hijo y su esposo Frankie Kleiman en el apartamento 702 del dicho edificio.
Ana vivía dedicada a su hijo, que tenía distrofia muscular y era discapacitado. Luis era un joven muy querido, era diseñador de ropa. Sus más allegados le llamaban Luiyo.
Ana y el padrastro de Luis, se habían casado recientemente, después de un tiempo viviendo juntos. La madre de Frankie vivía en otro apartamento del edificio, también colapsado. Su hermano, Jay Kleiman, se encontraba con ella ese día de visita y hasta los momentos no han sido encontrados.
Por su parte, los rescatistas trabajaron por sexto día y a contrarreloj en el lugar del derrumbe. Han hallado dos nuevas víctimas, con lo que ya son 11 los fallecidos; mientras que aseguraron que «la búsqueda va a continuar».
Asimismo, se precisó que el número de desaparecidos se sitúa ahora en 150, mientras que los localizados con vida son 136, indicó la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, quien prometió llegar «hasta al fondo» en la investigación para determinar las causas de la tragedia.
La Policía del Condado de Miami Dade descartó que el derrumbe se haya tratado de un atentado terrorista, como se especuló a través de redes sociales. El vocero de la mencionada fuerza de seguridad, Álvaro Zabaleta, respondió con un contundente “no”, cuando fue cuestionado sobre el asunto durante una rueda de prensa.
Redacción Maduradas con información de Univisión
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