Un trabajo realizado por New York Times describe a Nicolás Maduro como un gobierno que ha transformado al Estado venezolano en una fábrica de abusos, torturas y muertes.

Foto: PresidencialVEN
Citan el caso del diputado a la Asamblea Nacional (AN) Gilber Caro, a quien se llevaron detenido cuando compartía con allegados en un restaurante y que, 35 días después de su desaparición forzada y sin que sus familiares o abogados supieran de él, se informó que estaba preso.
La información la proporcionó el fiscal general de Nicolás Maduro en una entrevista televisiva al reconocer que Caro era investigado.
Una situación similar ocurre con el diputado Édgar Zambrano, quien es señalado de participar en la rebelión militar del pasado 30 de abril. Tres 25 días de su detención, nadie sabe dónde está, indicó el medio estadounidense.
En el trabajo señalan: «La violación a los derechos humanos ya es parte de la normalidad oficial en Venezuela. El gobierno asume que su violencia es consustancial a su ejercicio del poder».
Al mismo tiempo destacan que las persecuciones contra la dirigencia política de oposición es cada vez más frecuente en Venezuela, allí se incluye la extraña muerte del concejal caraqueño Fernando Albán en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Actualmente, la mayor parte del liderazgo de oposición está inhabilitado o encarcelado.
El trabajo del NYT concluye: “Las ejecuciones extrajudiciales selectivas, las muertes por uso excesivo de la fuerza, las detenciones arbitrarias y masivas, los posibles actos de encubrimiento, así como la falta de investigación de estos en enero de 2019, no fueron hechos azarosos. Por el contrario, formaron parte de un ataque conformado por múltiples actos de violencia, que estuvo previamente planeado y dirigido contra una población distinguible: aquellas personas opositoras o percibidas como tal por el gobierno”.
Redacción Maduradas con información de New York Times.
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