La defensa del hijo del presidente de Colombia, Gustavo Petro, emitió este viernes 11 de agosto un comunicado, en el cual denunció una serie de amenazas y hostigamientos en su contra desde que decidió cooperar con la Fiscalía, en medio de la investigación por dineros irregulares en la campaña presidencial.

EFE
“Hostigamientos, intimidaciones, acercamientos irregulares a su lugar de reclusión, mensajes públicos vía Twitter, persecuciones, amenazas y estigmatizaciones mediáticas falaces de su persona y la de sus abogados”, esas son las palabras más contundentes del comunicado hecho público por el abogado David Teleki, el cual fue citado por la revista Semana.
“Desde el día en que se conoció de cara al país que el doctor Nicolás Petro Burgos decidió iniciar de manera libre y voluntaria a la autoridad judicial (ante miles de medios de comunicación de Colombia y el mundo, expresándolo de viva voz a más que profundizar en aspectos de su humanidad) que arrancaba su proceso de colaboración como testigo, se iniciaron los hostigamientos, intimidaciones, acercamientos irregulares a su lugar de reclusión, mensajes públicos vía Twitter, persecuciones, amenazas y estigmatizaciones mediáticas falaces de su persona y la de sus abogados, poniéndonos a todos (testigo, defensa, servidores judiciales) como enemigos ‘conspirados’ y blanco elegido de los grupos armados legales e ilegales del territorio colombiano”, aseguró Teleki.
El mandatario colombiano respondió el pasado 3 de agosto a los señalamientos hechos por su propio hijo, el ahora exdiputado del Atlántico Nicolás Petro Burgos, sobre el ingreso de dinero sucio a la campaña que lo llevó a la Casa de Nariño.
“No voy a interferir en un proceso judicial, pero han dicho que yo sabía del ingreso de dineros en mi campaña. Si eso fuese cierto, este presidente se tiene que ir hoy porque yo no soy Uribe, no soy Santos, no soy Duque”, expresó el mandatario desde el Coliseo de Sincelejo, donde participó en el lanzamiento del Sistema Nacional de Reforma Agraria.
El pasado sábado 29 de julio, Nicolás Petro, hijo mayor del presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue capturado para que responda por cargos de enriquecimiento ilícito de los que es señalado.
El hijo del mandatario, pese a que no aceptó los cargos que la fiscalía le imputó el martes 1 de agosto por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito, dijo que colaboraría con la justicia.
«Me referiré a nuevos hechos y situaciones que ayudarán a la justicia», dijo Petro.
Según la prensa local, durante el descanso del primogénito del mandatario conversó entre lágrimas con el fiscal Mario Burgos, quien antes le había ofrecido aceptar su responsabilidad para recibir una rebaja del 50% de la posible condena.
Más temprano, el fiscal imputó a Nicolás Petro por presuntamente «adquirir, invertir, ocultar, encubrir y dar apariencia de legalidad» a dineros obtenidos de forma irregular, además de «incrementar en forma injustificada» su «patrimonio económico».
En un búnker de la fiscalía en Bogotá, el hijo del presidente lo escuchaba sereno.
Tras una infidelidad, la exesposa de Nicolás Petro, Daysuris Vásquez, lo señaló de recibir grandes sumas de dinero en efectivo, supuestamente destinadas a la campaña presidencial de 2022 pero que en realidad utilizó para darse una vida de lujos en la ciudad de Barranquilla (norte).
Según el fiscal Burgos, Samuel Santander Lopesierra, quien pagó 18 años de cárcel por tráfico de drogas en Estados Unidos, dio a Nicolás Petro unos 400 millones de pesos (casi 102.000 dólares al cambio de hoy).
Alfonso «el turco» Hilsaca, un negociante acusado en el pasado por la fiscalía de financiar grupos paramilitares y planear homicidios, le habría entregado la misma cantidad, según el fiscal.
El proceso judicial contra Nicolás Petro inició en vísperas de la celebración del primer año de su padre en el poder, que se cumplió el 7 de agosto.
Redacción Maduradas con información de Semana
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