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¡ASÍ DE MAL ESTAMOS! Pareja de novios mató y mutiló a universitaria en San Cristóbal

Tras culminar en la madrugada de este martes la audiencia de presentación ante el Tribunal Segundo de Control, a cargo del juez Richard Cañas, dictó privativa de libertada a la pareja de estudiantes imputada en el crimen de la universitaria Bárbara Vivas Moreno. La fiscal cuarta del Ministerio Público, Andreína Torres, imputó a Michael Rodríguez, como autor en el homicidio intencional calificado cometido con alevosía y motivos fútiles, y a Dayana Rivas, como cómplice necesario en el mismo delito; adicionalmente, la representante del Ministerio Público imputó a la pareja por presuntamente incurrir en el delito de extorsión, así se hizo saber a través de un boletín oficial.

Barbara-Rivas

De allí que el juez Cañas, con base en los elementos de convicción presentados por la fiscal, dictó la medida privativa de libertad para los dos imputados y fijó como sitio de reclusión para el hombre, el Internado Judicial de Barinas (Injuba), y para la chica, el Anexo Femenino del Centro Penitenciario de Occidente, CPO.

Familiares de la víctima, Bárbara Vivas, estudiante de Arquitectura del Instituto Politécnico Santiago Mariño, denunciaron ante el Cicpc su desaparición, el 29 de junio. Seguidamente recibieron, desde su propio teléfono celular, llamadas extorsionadoras, solicitando 2 millones de bolívares por su supuesta liberación, además de no causarle ningún daño. Pero para cuando efectuaron esos contactos con la familia, ya la muchacha había sido asesinada.

Su cadáver fue hallado el 1 de julio, en un barranco de Loma del Viento, vía Chorro El Indio, con aproximadamente 200 heridas cortantes, causadas con arma blanca. Su vehículo, un Chevrolet Aveo, verde, había desaparecido, y el abominable hecho parecía ser un cangrejo para los investigadores del Cicpc, que comenzaron a juntar pistas hasta identificar a los posibles responsables del crimen, los cuales fueron aprehendidos este martes en la tarde, por comisiones del Eje de Homicidios de la policía científica, tanto en Las Vegas de Táriba, como en Palo Gordo, donde además localizaron guardado el vehículo de la víctima.

Se dijo de manera extraoficial que tanto los presuntos victimarios, como la víctima, tenían cerca de un año de conocerse en el “Santiago Mariño”, donde Rodríguez cursó estudios y luego se retiró, mientras que Dayana y Bárbara continuaron sus respectivas carreras en esa universidad.

Un triángulo amoroso surge a través de esa amistad, en el que Bárbara, al parecer era el tercer vértice, que Dayana desconocía hasta hace poco, pues era público y notorio el noviazgo entre Rodríguez y ella.

Una salida para divertirse culminó en muerte. El domingo Bárbara y Rodríguez salieron, pero una llamada que habría hecho ella a Dayana, desde el teléfono de él, habría desatado toda una situación tensa y violenta entre ambos, en la que la joven sufrió la peor parte.

La mató en Barrio Obrero

En el propio carro de Bárbara, Rodríguez habría cometido el hecho, frente a la sede de la Fundación del Niño. Así lo habría confesado en plena audiencia, con frialdad, detalladamente, lo que provocó el asombro de los presentes, se conoció de manera extraoficial.

La acalorada discusión entre ambos lo habría llevado a concretar el crimen de la muchacha, con quien tenía una relación amorosa clandestina, que ya dejaba de serlo, pues Dayana, su novia, ya lo sospechaba.

Tras pasar para el puesto trasero el cadáver de la estudiante, Rodríguez llamó a su novia y le pidió que fuera a auxiliarlo. Supuestamente ella estaba ajena a lo que había ocurrido. Ella, en el vehículo de su madre, le fue indicando a Rodríguez la vía a seguir para evitar alcabalas policiales, hasta llegar al sitio donde finalmente se deshizo del cadáver.

Dayana, argumenta que no estaba al tanto de lo que ocurría -trascendió extraoficialmente- y que ella ató cabos cuando leyó la información del asesinato de Bárbara. En ese momento recordó y se percató que el muchacho paró cerca de un riachuelo, botó su chaqueta y se lavó las manos en la vía a La Loma del Viento, donde fue encontrado el cadáver.

El hecho de que Dayana no haya participado en el crimen, por omisión, sí es responsable para el Tribunal y la Fiscalía, puesto que una vez se enteró del hecho, guardó silencio, lo que la hace ante la ley cómplice necesario del mismo delito; además de que también silenció la extorsión que Michael comenzó a hacer a la familia de la muchacha.

Para este miércoles, en la mañana, está prevista una rueda de prensa en la sede del Cicpc, donde ofrecerán mayores detalles sobre el hecho y la impecable investigación que adelantaron los funcionarios para en tiempo récord esclarecer el homicidio de la muchacha, que se avizoraba como un caso cangrejo, pues distintas hipótesis surgieron a raíz del hallazgo del cadáver.

Vale acotar que la mano derecha, que se dijo había sido amputada por el asesino o asesinos, hasta ese momento desconocidos, se determinó que realmente fue arrancada por algún roedor o por los perros que merodean al sector.

Con información del portal La Nación

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